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Eficiencia energética: Ahorro en el hogar

Escrito por  Juan Sepúlveda
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La energía es un componente fundamental del desarrollo, y en cierta medida, la tendencia es a demostrar que un mayor nivel de vida, demanda un mayor consumo de energía; la lógica de este asunto nos lo demuestra, al crecer los ingresos de una persona o un hogar hay una dinámica de crecimiento (al menos en el pensar popular) de equipos consumidores. Sin embargo dentro de esta lógica, se obvia un elemento fundamental, la racionalidad en el uso y consumo de energía puede suponer una fuente importante de ahorro sin arriesgar el nivel de desarrollo alcanzado"

En esta serie de guías trataremos cuatro elementos fundamentales para el ahorro de energía en el hogar:


1. Mitos y Fantasmas

2. Caracterización del consumo

3. Medidas y seguimiento

4. Herramientas

 

Capítulo 1: Mitos y fantasmas

"...Los resultados, para equipos comunes en el hogar, dieron un valor aproximado entre 360Kwh y 500Kwh por año (que en precios de Electricaribe en Colombia equivalen a un desperdicio anual entre $123.000 y $171.000)..." 

 

MITOS

Queremos iniciar este tratado sobre eficiencia haciendo una consideración particular a los mitos sobre la energía (y su ahorro) en el hogar. Esto, como base para los principios fundamentales y las medidas que se proponen adoptar.

 

  • El ahorro de energía requiere de inversiones costosas

En la actualidad existen nuevas tecnologías con un alto grado de eficiencia energética, y el cambio de tecnología puede suponer un ahorro importante en la factura; sin embargo, nuestra recomendación es que el cambio técnico debe ser la última etapa del proceso. Si no se eliminan primero las pérdidas debido a los hábitos, se reduce el consumo y se diagnostican los potenciales de ahorro para cada caso. Sin una estrategia de ahorro, cualquier inversión será inútil, por otra parte, con una estrategia definida, el valor de las inversiones puede incluso amortizarse.

 

  • Los ganchos de ropa

Este mito lo escuchamos por primera vez en la universidad, y tuvimos ocasión de verlo en práctica hace un par de años y es muy sencillo: doblar el cable de los electrodomésticos y poner ganchos de madera en él, garantiza el ahorro de energía.

Y el veredicto: Falso. Al menos desde el punto de vista técnico. Mientras se escribe este artículo, pensamos que si bien no hay una base científica para este tipo de medidas de ahorro, es posible que el efecto mental de tener siempre a la vista un símbolo de interés por el ahorro de energía, influya en un comportamiento racional. Los ganchos por si solos no ayudan, pero verlos nos recordará permanentemente ese dolor de cabeza que trae el recibo cada mes… y si estamos todo el tiempo pensando en ahorro, es seguro que algo ahorramos.

 

  • Actividades nocturnas

Otro consejo que escuchamos alguna vez, fue lavar, planchar y hacer otras actividades consumidoras de energía en la noche (por otra parte, en nuestra búsqueda encontramos consejos opuestos), nunca recibimos una explicación confiable si era por la luna, por el clima, o por la posición de Marte sobre el cuadrante superior de la constelación de escorpión. Pero una cosa es segura: cada persona que lo recomienda, asegura que funciona.
Aquí no podemos ser tan duros y decir que es una mentira. Es posible. Y antes de ser crucificados por los puristas de la técnica, aclaramos que es posible solo en lugares donde la factura de energía viene cobrada por tarifas horarias diferenciadas. Nosotros escribimos desde Colombia, y esto no sucede aquí. Pero hay en el mundo lugares donde el valor del Kwh varía dependiendo de la hora del día o la temporada del año.

  • Desconectar la nevera en las noches

La nevera es un aparato de consumo constante, es quizá el único electrodoméstico que demanda estar conectado 7/24 a la red eléctrica (con excepción de algunos smartphones). Y es lógico que al pensar en ahorro de energía, su consumo sea lo primero que nos venga a la mente. Un consejo popular (y muy aplicado en esta parte del mundo principalmente en los pequeños comercios) es desconectarla en la noche, y evitarse esas 8 o 10 horas de consumo.

En esta ocasión nuestro veredicto no se enfoca en la verdad o la mentira de este mito, solo queremos decir que es peligroso. Es simple, la nevera guarda y conserva principalmente alimentos perecederos (aunque la nuestra a esta hora es solo agua y luz). Y exponerlos a ese ciclo constante de cambios de temperatura es una rifa donde el premio es un daño a la salud (y no mencionamos el daño económico potencial al que se expone con el acortamiento del ciclo de vida de este electrodoméstico)

 

Y fantasmas

De acuerdo a la UPME (Unidad de Planeación Minero-Energética de Colombia), los hogares son responsables del 39% del desperdicio de energía en Colombia, y gran parte de este consumo proviene de fuentes fantasmas.

Pero…

¿Alguien ha visto en realidad un fantasma? Y ¿si dijéramos que en nuestros hogares tenemos una legión de fantasmas consumiendo la energía? ¿Seguiría leyendo estas líneas o buscaría una guía más seria?

Los fantasmas en el consumo están representados por aquellos electrodomésticos que aún apagados, siguen tomando energía de la red; en algunos casos son llamados vampiros (pero preferimos fantasmas, que todos sabemos que los vampiros no existen). ¿Cómo identificarlos? La regla general es simple, si tiene una luz encendida mientras está apagado, es un fantasma.

Ya en términos más técnicos, todo electrodoméstico con función de stand by, es un consumidor silencioso. Diferentes fuentes afirman el alto costo que puede representar el consumo Fantasma en el hogar, en EPM encontramos una cifra entre 5%-15%, en IEA entre 5%-10%, en Ontario se habla de un 15%, lo que representa para su bolsillo entre $5 y $15 por cada $100 facturados (y además representa una carga considerable al medio ambiente –E innecesaria-)

Pero es realmente importante el consumo fantasma en el hogar? Utilizamos la tabla de cálculo de OCU (España) y Bye-ByeStandby en Reino Unido, los resultados, para equipos comunes en el hogar, dieron un valor aproximado entre 360Kwh y 500Kwh por año (que en precios de Electricaribe en Colombia equivalen a un desperdicio anual entre $123.000 y $171.000) (Es un cálculo aproximado con base en la existencia promedio de electrodomésticos en Colombia)

Los principales fantasmas en el hogar son:

- Televisores, Decodificadores

- Equipos de sonido, DVD

- Consolas de videojuegos

- Modem

- Computador

- Sistema de sonido

- Microondas

- Aire acondicionado / Calentador

- Aparatos de cocina

El consejo principal con estos aparatos, es simplemente, desconectarlos cuando no están en uso, lo que se puede hacer de dos formas, adquiriendo disciplina, o adquiriendo equipos especiales para eliminar el consumo en stand by.

En los próximos capítulos veremos como realizar el cálculo de estos desperdicios, y en general de todo el desperdicio energético en el hogar, así como las medidas de mitigación.

 

 

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