Día mundial de las MiPymes

Importancia

A nivel global, incluyendo instituciones formales e informales, las microempresas, las pequeñas y las medianas empresas (MiPymes) representan el 90% del total de la fuerza productiva y empresarial que conforma el sistema económico, contribuyendo entre el 60%-70% del empleo existente y el 50% del producto interno bruto (PIB) mundial. En Colombia se calcula una cifra aproximada de 2,5 millones de MiPymes que son el 96% de las empresas en el país produciendo más del 40% del PIB. Adicionalmente, contribuyen con el 80% del empleo total y el 90% del empleo productivo empleando más de 16 millones de personas. Por la importancia de su actividad y su aporte al desarrollo sostenible, el 27 de junio fue declarado por Naciones Unidas como el día mundial de las MiPymes.

El aporte tangible de las MiPymes se mide generalmente en función del número de empleos generados y su contribución al PIB, sin embargo, es importante destacar también la contribución de estas en otros aspectos como:

  • Dinamización de la oferta de bienes y servicios
  • Papel activo en las cadenas productivas y de abastecimiento
  • Desarrollo rápido de iniciativas innovadoras
  • Capacidad de adaptación, flexibilidad y respuesta rápida ante cambios del entorno
  • Potencial contribución al desarrollo sostenible

Retos

No obstante, el valor en números, el potencial económico, social y ambiental, así como los beneficios en el sistema productivo, el papel de las MiPymes es subvalorado frente a modelos de pensamiento que dan prioridad a factores como productividad, competitividad, nivel de desarrollo tecnológico o salarios, factores en los cuales las grandes empresas llevan ventaja.

La dinámica propia y la realidad del sistema económico productivo en el país suponen una serie de retos importantes para las MiPymes que van desde la formalización hasta la necesidad urgente de centrar sus esfuerzos en alcanzar mejoras significativas en su capacidad productiva, dinámicas administrativas, capacidad innovadora y acceso a mercados que les permitan ser sostenibles y competitivas en sus respectivos sectores.

A nivel institucional y gubernamental se requieren compromisos y soluciones que incluyen formalización, disminución de la carga de impuestos, acceso a herramientas de apoyo y desarrollo empresarial, acceso a instrumentos de financiamiento acordes a la realidad y el contexto o el diseño de instrumentos para el apoyo a la gestión administrativa, financiera, contable, de marketing y recursos humanos así como un sistema normativo, económico e institucional que premie e incentive las iniciativas y los aportes sociales, económicos y ambientales de las empresas.

Es importante anotar que, aunque muchos de estos elementos existen, son limitados en su alcance o en las oportunidades de acceso y es por ello por lo que aún hacen falta mayores niveles de acción y compromiso de parte de los diferentes actores del sistema para contribuir al crecimiento sostenido, maximizando con esto el aporte de las MiPymes al desarrollo de sus territorios y el país.

Estado actual frente a la contingencia del COVID-19

Las condiciones actuales del estado de emergencia frente a la pandemia provocada por el Coronavirus han supuesto una serie de condiciones, amenazas, retos y complicaciones para el ecosistema empresarial colombiano. En primer lugar, las medidas de aislamiento han derivado en el cierre de operaciones de muchas empresas y endeudamiento por cuenta de la necesidad de sostener salarios, pagar arrendamientos, almacenar materia prima y en fin, mantener cerrado un negocio que por su dinámica se sostiene financieramente en ciclos muy cortos y es dependiente del flujo constante de capital para garantizar sus actividades.

Las medidas gubernamentales se han quedado cortas, concentrándose inicialmente en el diseño de instrumentos de crédito que, además de ser de difícil acceso como lo manifiestan los empresarios, dan como resultado un incremento insostenible de los niveles de endeudamiento, acrecentando la crisis y provocando el cierre de algunos negocios y poniendo en vilo el futuro de otros por la extensión de las medidas en el tiempo.

Superar esta contingencia requiere un alto nivel de compromiso de todas las partes, que no se hace manifiesto más allá de iniciativas individuales y puntuales que no contribuyen, por su volumen, a solucionar las condiciones estructurales de la crisis que afrontan las Mipymes. Los escenarios actuales presentan instrumentos de alivio en el pago de prestaciones sociales, apoyo a la nómina, plazos para el pago de impuestos, soporte y acompañamiento al desarrollo empresarial, iniciativas de digitalización para el comercio electrónico, entre otros, acciones destinadas a lograr una “reinvención” de las dinámicas productivas y comerciales sin atacar el problema de raíz y permitiendo el enquistamiento de las causas que han motivado la crisis y que anteceden la contingencia causada por el COVID-19.

Al parecer, la única opción que se persigue es el levantamiento de las medidas que restringen el aislamiento, causando una falsa elección entre economía y vida y cocinando tal vez las condiciones para un nuevo pico (aunque aún no hemos alcanzado el primero) lo que agravaría la situación actual para un sector que ha sido clave en el desarrollo del país y que se siente abandonado -y con razón- en este momento crítico de la historia.

¿Cómo podemos ayudar?

Tal vez no sea, a nivel individual, una contribución importante en términos de volumen. Pero cada vez que sea posible, recuerden que tienen la alternativa de consumir local, comprando a pequeños productores y emprendedores que cada día, y con mayor razón hoy, trabajan con recursos limitados para producir los bienes y servicios esenciales que dan soporte a nuestro estilo de vida.

APOYAR, HACER VISIBLES, COMPRAR, PROMOCIONAR, RELACIONAR, CALIFICAR POSITIVAMENTE Y SOBRE TODO, AYUDARLOS A SUPERAR LA INVISIBILIDAD.