Fracking

¿Qué dice la ciencia?

¿Qué dice la ciencia?

El Fracking o Fracturación Hidráulica es un mecanismo de perforación y extracción de gas y petróleo basado en la inyección a presión de agua y otros componentes químicos con el propósito de acceder a fuentes de estos recursos que no se encontraban disponibles mediante las técnicas de extracción tradicionales. Su uso viene siendo analizado desde el siglo 19 aunque solo hasta 1998 se consiguió desarrollar el proceso de manera costo-efectiva, influenciado también por el nivel de precios del petróleo.

Por la dinámica del proceso, los componentes utilizados y los efectos potenciales de esta técnica sobre el ambiente y los recursos naturales vinculados, el fracking ha sido ampliamente controvertido. Sus partidarios abogan por el uso de procesos seguros y ambientalmente responsables garantizando el desarrollo económico y la prosperidad de los territorios; sus contradictores afirman sin embargo que los efectos negativos superan, en términos de daño, afectaciones a la salud, al ambiente y las sociedades, cualquier valor positivo obtenido en los libros de contabilidad.

Respecto a este debate, es amplio el número de publicaciones existentes en los medios de comunicación: El Tiempo destaca más de 7600 links en relación con el tema, El espectador cerca de 2900, Semana completa más de 67.000 resultados incluyendo medios vinculados a su dominio principal, Caracol vincula 34.800 resultados y RCN 1050. De acuerdo con las analíticas de Google, ¿qué es el fracking? Fue la segunda tendencia de búsqueda en preguntas específicas de los usuarios en Colombia para el año 2018. En la figura siguiente comparamos el fracking (AZUL) contra el Mundial de Rusia (ROJO) que fue el tema más buscado en el mismo año.

Sin embargo, más allá de lo que digan los medios, los criterios de búsqueda o los intereses personales, en este breve análisis nos centraremos en lo que dice la ciencia. Entendemos anticipadamente que los resultados no serán concluyentes en torno a los efectos positivos o negativos de esta práctica, pero consideramos también que el análisis de las tendencias, la estructura y los principales hallazgos probados alrededor del fracking y sus implicaciones ambientales, económicas, políticas y sociales, ayudarán a contribuir a un debate informado sobre su conveniencia o no para el territorio.

Para cumplir con el propósito de este análisis se tomó como referencia un artículo científico de revisión bibliométrica escrito en conjunto por investigadores de Austria, China y Alemania publicado en la revista ”Scientometrics” en el año 2015[1], en el cual sus autores analizaban la producción científica en torno al fracking desde sus inicios hasta el año 2013. Los autores encontraron un total de 2045 artículos relacionados.

En abril de 2019 repetimos la búsqueda y encontramos más de 20.000 publicaciones vinculadas al tema. Sin embargo, analizaremos 9361 artículos publicados en las revistas científicas de mayor impacto referenciadas en la base de datos Scopus.

El primer indicador principal que se analiza en estos casos es la evolución en el tiempo de las publicaciones, lo que da cuenta del interés de la ciencia en profundizar sobre problemas particulares de un campo del conocimiento por explorar. La evolución de publicaciones relacionadas con el fracking muestra un interés altamente creciente a partir del año 2010. Entre 1960 y 2010 se habían publicado 3060 artículos; el mismo número de artículos publicados en los últimos 3 años.

En esta línea, el trabajo con mayor impacto medido en términos del número de citaciones es desarrollado por Osborn y un equipo de investigadores en la Universidad Duke en el año 2011, en este trabajo encontraron contaminación de aguas con metano en sitios cercanos a fuentes de explotación, sin embargo, su estudio no fue concluyente frente a la contaminación por aditivos químicos de las fuentes de agua utilizadas en el proceso de extracción de gas.

El análisis bibliométrico de las publicaciones da cuenta de dos enfoques marcados en las investigaciones, por una parte, trabajos dedicados a analizar y determinar condiciones operativas en los procesos extractivos y por otra, investigaciones centradas en el análisis de riesgos e impactos de la práctica del fracking sobre los recursos del territorio.

Los impactos analizados se centran en cuatro aspectos fundamentales: relación entre fracking y terremotos, uso y contaminación de fuentes hídricas así como los efectos adversos del uso de sustancias químicas adicionadas al proceso y el tratamiento de las aguas residuales, agotamiento de recursos, fugas de metano y el impacto específico del fracking  en el calentamiento global.

Respecto a los eventos sísmicos, Ellsworth, del centro de ciencia de terremotos en Estados Unidos, publica en el año 2013 un trabajo de revisión en la revista Science. Su conclusión: que está demostrada la capacidad de inducción de terremotos por diferentes actividades industriales incluyendo la minería y la extracción, así como la inyección de fluidos en formaciones subterráneas, tratando además con evidencia que plantea un peligro existente y latente en este campo. McGarr en el año 2014 muestra evidencia relacionando el volumen de inyección de fluidos y la magnitud de los eventos sísmicos vinculados. Con relación a los eventos sísmicos y el fracking, se encontraron 576 trabajos publicados; Los temas principales alrededor se concentran en el análisis de microsismos existentes y comprobados en y cerca de las zonas de operación, evaluación de la relación probada en la inducción de eventos sísmicos por la inyección de fluidos al subsuelo, la evaluación de condiciones técnicas y tecnológicas necesarias para evitar estos efectos y el estudio de casos particulares ocurridos principalmente en Canadá y Estados Unidos, evaluando la capacidad de los procesos de inducir terremotos.

Respecto al efecto sobre el agua para consumo humano, resaltan las preocupaciones de Osborn sobre la contaminación del agua con metano en 2011, El trabajo de Jackson y otros investigadores quienes encontraron en el año 2014 altas concentraciones de metano, etano y propano en acuíferos de Pensilvania, Kimberly Parker de la Universidad de Washington en San Louis estudió problemas asociados a la salinización de aguas de desecho usadas para la fractura hidráulica y el análisis de casos estudiados por la EPA como la contaminación de acuíferos en Wyoming. En total encontré 240 trabajos que abordan el análisis de esta problemática de manera directa o indirecta desde el año 1969. La preocupación en este campo incluye no solo las fuentes de agua potable, sino los repositorios subterráneos de agua y las implicaciones de la contaminación de estos y los suelos y su efecto sobre otras actividades productivas como la agricultura

El principal efecto directo planteado en la defensa del fracking para justificar la extracción de gas de esquisto es positivo en términos del reemplazo que supone el gas frente a las fuentes energéticas tradicionales basadas en carbón. Sin embargo esta extracción supone la utilización de metano, uno de los principales causantes del efecto invernadero cuyas consecuencias acumulativas son comparables al efecto de las fuentes fósiles que reemplaza. Los estudios se centran en la emisión a la atmósfera de valores entre el 4-10% del gas extraído debido a pérdidas operacionales y fugas operativas del gas metano en la cadena productiva.


[1] https://link.springer.com/article/10.1007/s11192-015-1739-7

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